
De dónde viene este trabajo
Tenía dieciséis años cuando dejé Kosovo. La guerra se acercaba. Aún no tenía las palabras para nombrar lo que era — solicitante de asilo, refugiada, inmigrante. A través de aquel océano llevé una llama frágil: las esperanzas de mi familia y la creencia obstinada de que se podía construir una vida con dignidad.
Creé el marco CIAS porque me negué a seguir viendo cómo el trauma se reducía a una lista de casillas. Fundé Forward With Dignity porque toda persona que ha cruzado una frontera imposible merece una evaluadora que reconozca tanto las heridas como la capacidad de recuperación.
